lunes, 3 de septiembre de 2007

Botones

Llevaba un rato bastante incómodo en la silla de la oficina, sin saber cómo sentarme. Por fin descubrí el motivo de tanta desazón. Mis pantalones "de persona" llevan cosidos dos botones de repuesto en el interior, justo a la altura de la nalga derecha, que a las 3 horas de estar sentado sobre ellos habían pasado a formar parte de mi anatomía. Ese detalle me dió que pensar. ¿Por qué Dios, en su infinita sabiduría, omnipotencia, omnipresencia y omnivoría, no nos ha cosido órganos de repuesto?. Por qué no nos ha dejado otro corazón, un pulmón, un riñón, un ojo... para que en caso de pérdida o avería pudiéramos reponerlos sin más problemas. Me cuesta creer que se le pasara ese detalle a Dios, aunque el ser humano fué creado hace mucho tiempo, no había ordenadores, ni agendas electrónicas, ni móviles... Puede ser que Dios sí que reparara en el detalle pero luego perdiera las notas su secretaria. Igual hubo alguna huelga esos días en la cadena de producción y pasaron de coser los órganos de repuesto en los cuerpos. Dios tiene que ser un jefe muy duro, no creo que tuvieran valor suficiente para hacer una huelga. Si ya echó a dos empleados de Paraíso S.A. por comer durante la jornada laboral. Una manzana. Qué fuerte que te echen por almorzar una pieza de fruta (algo muy habitual en las dietas de adelgazamiento). Igual Dios no estaba a favor de las dietas, le molestaría que sus creaciones se sintieran imperfectas. Parece ser que era un poco "picota". Por eso nunca reconocerá que si no llevamos órganos de repuesto es por un fallo suyo.

1 comentario:

RONDABANDARRA dijo...

A mí me cosieron un pene que no me merezco. ¡Qué suerte tuve!