viernes, 26 de octubre de 2007

EXAMEN

Según la RAE: "Prueba que se hace de la idoneidad de una persona para el ejercicio y profesión de una facultad, oficio o ministerio, o para comprobar o demostrar el aprovechamiento en los estudios".

Traduciendo, que alguien te hace preguntas para ver lo que sabes sobre un tema determinado. Muy bien. Se da por hecho que esa persona (animal o cosa, dado que a mí por ejemplo me han hecho exámenes "el Dumbo", "el Palitroque", "el Chapas"...) que va a comprobar lo que sabes tiene más conocimientos que tú en ese campo. Quiero decir, si te van a hacer un examen sobre Historia Moderna, se da por supuesto que el examinador (o examinadora, o el Bimbela, o quién coño sea) sabe más que tú de Historia Moderna. Pero ¿cómo sabemos nosotros que esa persona (o el Cantín) es apta para calificar mis conocimientos? ¿por qué no se le permite al examinado hacer un examen previo al examinador para tener la certeza de que calificará de forma correcta nuestras respuestas?.

Claro que si el examinado hiciera un examen al examinador, éste pasaría a ser examinador, con lo que, aplicando esa regla, deberían de hacerle un examen previo para cerciorarse de que el examinador puede examinar al examinado que a su vez será el que examine al primer examinado.

Hay dos teorías muy difundidas que tratan de explicarlo. Una es conocida como "la pescadilla que se muerde los dientes", que viene a defender que entraríamos en un bucle infinito y nos quedaríamos eternamente examinados.

Yo soy más partidario de la segunda teoría, la que mantiene que todo examinador proviene de alguna galaxia lejana cuyos habitantes son seres tremendamente promiscuos y pervertidos y han inventado los exámenes como una forma sencilla de tenernos concentrados mientras ellos examinan (ahora sí) detenidamente nuestros culitos tiernos para ver si somos aptos para llevarnos a su nave abducidos y realizarnos todo tipo de pruebas "por el fistro de atrás".


¡¡¡RATASSSSSSSSSSSS!!!


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